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EL
TIEMPO SUPRIMIDO Y EL TIEMPO SUGERIDO
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El
tiempo y el hombre respecto al cine Es una justificación social para medir en el espacio los hechos. El horario, el calendario, la hora pueden ser modificados a voluntad, es de una flexibilidad basada en hechos naturales como son, el día, la noche, las estaciones, etc. El tiempo cronológico es una clasificación del hombre, único ser con uso de razón y que condiciona a otros, incluso la naturaleza misma. El sol es el punto de referencia imaginario, es el punto marcado por el hombre en base a su teoría del tiempo. Pero cualquier astro podía haber sido una referencia además de un hecho histórico, el cual determina el principio del tiempo, el punto cero en que se marca el inicio de una fecha, que constantemente va evolucionando y cuenta, en un código numérico, el espacio temporal entre ese punto cero de partida y el momento presente en que el hombre se encuentra, situación temporal que designan los hechos que se suceden en su entorno. Segun las religiones de las diferentes culturas, este punto cero de partida ha sido distribuido de una manera u otra en el espacio imaginariamente temporal, particularmente es la diferencia de calendarios entre culturas, como la occidental, la islámica, la china, etc. La medida del tiempo es un fenómeno psicológico y sociológico; la justificación del tiempo es en base al movimiento y el envejecimiento, con su correspondiente muerte del ser vivo u orgánico. En el aspecto del movimiento, el tiempo se basa en la diferencia de los movimientos, los cuales son irrepetibles, por cualquier ser vivo, por el simple motivo que no puede fijar o marcar la trayectoria arbitraria en el espacio de una forma milimétrica, pero si semejante. El movimiento nos configura un tiempo desde que el sujeto u objeto lo inicia hasta que lo finaliza, con la consecuente repetición o continuidad en diferentes aspectos del movimiento, creamos un relato temporal. El hombre percibe en si mismo y en todo lo creado una dimensión óntica, que hace viable su desarrollo, su devenir, y funda, a la vez, su decadencia, su dejar de ser. Es:el tiempo, como potencia de desarrollo y con poder corrosivo de acabamiento. Este hecho fragua en el una actitud de entrega a un tiempo que le hace y una actitud de huida y evasión de un tiempo que le deshace. Es la gloria y congoja de ser-en-el-tiempo. Es el problema para el hombre angustioso y vital. Para su solución intenta poner en juego todo su poder de participación en otros tiempos y ritmos vitales por medio del arte y del deber. El arte es potencia creadora y recreadora de los ritmos vitales de los seres, de sus tiempos, y nos participa los hondos latidos de los seres para conjurar el tiempo. El artista es el confidente del orden cósmico que desvela y arranca del caos, redimiendo con demiúrgico todas las antonimias básicas de: vida y muerte, amor y odio, presencia y ausencia, fuerza e impotencia, etc., pero forzosamente compenetradas en una temporalidad, consciente en eternizarlas, las domina en el tiempo o mejor domina su tiempo. El cine es un claro ejemplo de la flexibilidad del tiempo, este puede ser tratado a voluntad del guionista o director, hacerlo patente o inexistente. El cine es la máquina del tiempo, que nos transporta a voluntad a un pasado o presente en lo real, e imaginariamente a un futuro próximo o lejano. El cine es un registro de un hecho pasado, sea cual sea su interpretación, o una representación de un hecho pasado, presente o futuro, que nos marca un tiempo o una época, en medida a la fecha ficticia de su filmación. Las primeras filmaciónes, en 1895, de los hermanos Lumiere, en París, y Skladanowski en Berlín, que presentaron ante los asombrados espectadores sus aparatos para reproducir un movimiento que previamente habían captado de la realidad, la ciencia histórica entraba, sin darse cuenta, por unos cauces que abrían grandes posibilidades. Tenían en sus manos materiales que conservaban la vida del pasado. Lo que estaba vedado al mediavalista, queda al alcance de cualquier espectador en cualquier remoto rincón del mundo, apareciendo ante nosotros como un testimonio total, que revive en imágenes nítidas la combinación de todas las huellas materiales desarrolladas por el hombre a lo largo de la historia. Todo gran film es un film sobre el tiempo. El cine, más que arte del movimiento es el arte del tiempo. Jean D'yvoire, "la aparición del cine, señala la abolición de las barreras que separaban las artes plásticas, organizadoras del espacio, de las rítmicas organizadoras del tiempo. El cine tiene la magia de recopilar todas las artes. Por tanto, es el cine el arte redentor de las artes y el arte por antonomasia del tiempo. Es una memoria fiel del tiempo fugitivo de las cosas y del hombre. Presencialización de la condición del hombre como ser en el tiempo. El cine tiene un poder total de manipulación del tiempo. Todo film tiene un tiempo real, que es el tiempo de proyección. Un tiempo sugerente, el tiempo que dura una escena, captado por la conciencia del espectador como: justo, largo, corto para sugerir un tercer tiempo básico, un tiempo sugerido. Este tiempo sugerido no debe confundirse con el tiempo elidido, que se produce por el recurso de la elipsis. Tiempo interior. Todos sentimos horas de tiempo interior ajenas a los ritmos externos en las que llegamos a prescindir casi por completo del mundo exterior. Existe un tiempo que podemos denominar tiempo-espera. La espera es una situación psicológica clave en el hombre. La espera representa sin duda una toma especial de conciencia del tiempo, que en el hombre falto de razonamiento, desespera en la impaciencia. Un ritmo lento puede intensificar expresivamente el tiempo por el especial dramatismo que crea. La aceleración del movimiento como su ralentí producen en el cine una metamorfosis en el universo espacio-temporal. Dice Epstein: "la aceleración del tiempo vivifica y espiritualiza... así los cristales se ponen a vegetar, las plantas se animalizan". La detención del tiempo materializa y mortifica por el contrario. El cine moderno tiene de común la tendencia a la fluidez dinámica, mutación de los sujetos y objetos bajo el imperio del tiempo. La actitud frente al problema del tiempo de algunos realizadores contemporáneos influye decisivamente en la creación de su universo fílmico. El tiempo para la conciencia del hombre moderno ya no es un camino de dirección única, es más bien percibido como un camino sin dirección precisa. El mundo intelectual del hombre de hoy está imbuido por una atmósfera de presente inmediato, pero con otros contenidos y direcciones temporales simultáneos. El tiempo en el cine intenta trabajar a los mismos niveles de la conciencia, delineando hasta con matices, el estilo fílmico de un autor. A través de la película El año pasado en Marienbad, de Alain Resnais, el cine toma conciencia de ese mundo subterráneo del pasado, de memoria en el que el olvido se desdibuja, comparable a un laberinto de ensueño. Este hecho nos describe que Resnais es el cineasta de la memoria, todo film suyo es un jugo que ordena las regiones de caos y el olvido. Segun Bachelard: "el mundo acaba de imaginarse en el ensueño humano". El
pasado en el presente La realidad y la imaginación coexisten en una nueva dimensión espacio-temporal. Hay en el juego de la conciencia humana un afán cotidiano de hacer vital en presencia, a traves del recuerdo, todo un mundo de vivencias pasadas, que el olvido demoledor corroe en sus contornos. Es la lucha callada del hombre con su historia. Un espacio-conciencia donde habita el tiempo en los recuerdos y los recuerdos en su tiempo. Este espacio conciencial acuna un tiempo mental de sueño, de memoria, lagunas, obsesiones, regiones oscuras del tiempo de unas pasiones, de unas vidas. Hemos pensado alguna vez por que gozan tanto dos enamorados en la evocación de sus recuerdos siendo así que el presente les podría desvalorizar, el recuerdo del pasado es el goce. El
presente dilatado o potenciado La intriga no debe seguir a la técnica sino que se debe adaptar la técnica a la intriga, la cual ha de darnos los pensamientos de los personajes, de una manera estrictamente visual y crear en nuestro subconsciente una inquietud, que se percibe en nuestra consciencia, a traves de unos sujetos y objetos, un clima de incertidumbre e inestabilidad de la acción. Una sucesión de cuadros en términos dramáticos llenos de dinamismo, a veces en una sucesión de planos cortos muy rápidos, alternando con otros detenidamente largos, comienzan a hacer inquietantes las situaciones. O un simple objeto puede resultar aterrador bajo una iluminación apropiada. La exasperación de los actos cotidianos es fundamental a la hora de producir el suspense. El
presente anticipado o predecido Stanley Kubrick, en "2001, Odisea en el espacio" muestra una clara representación anticipada del presente inmediato, el futuro de nuestra sociedad en su afán de la conquista del espacio y la evolución de la era tecnologica en la que vivimos actualmente, es el punto de referencia del pasado y del presente en un espacio en donde no existe un tiempo real de referencia, excepto la fecha anual que nos situa en una epoca. Pero el tiermpo es inerte, no tenemos ninguna referencia meteorologicqa, como en la tierra, para hacerlo constante. por lo cosecuente, una sociedad, puede seguir un de vida dentro de una coherencia. Tiempo representado Tipo de implicación El tiempo de la historia Sucesión de acontecimientos El tiempo de la acción Sucesión de Movimientos El tiempo de la escena Marco de acontecimientos La escena temporal Estilo y emoción El tiempo del director Acto de filmación. (Kinematografía) El tiempo del espectador Dialogo de la proyección. (Kinematoscopia) |
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Bibliografía Archivos Ronchis. Victor Nubla Huba Sociedad Bi-Anual Ronchis Ediciones La espiral, 1994 Cine y sociedad. El cine, considerado como testimonio histórico. Luis Suárez Fernández Cuadernos cinematográficos, nº 2 Universidad de Valladolid, 1968 Días de una cámara. Néstor Almendros Seix Barral, 1990 El cine segun Hictchcock. François Truffaut Alianza Editorial, 1974 El tiempo en el arte. Umberto Eco Ediciones Mondadori El tiempo fílmico como definidor de estilos. P. Jesús Pato Cuadernos cinematográficos, nº 5 Universidad de Valladolid, 1970 Guerra del tiempo. Alejo Carpentier Alianza Editorial. Col. Alianza Cien, 1993 Psicoanálisis del arte. Sigmund Freud Alianza Editorial, 1970 Psicología del espacio. Abraham Moles, Elisabeth Rohmer Ediciones Ricardo Aguilera. Col. Orbe Videoculturas de fin de siglo. Anceschi, Baudrillard, Bechelloni, Bettetini, Bruno, Casetti, Colombo, Gallino, Granese, Munari, Piernola, Renaud, Virilio, Volli. Ed. Catedra. Col. Signo e imágen. |